Se acabó. Después de tanto.
El problema es que yo también me acabé, hasta la última gota.
Me costó mucho reencontrarme pero aquí estoy ahora, más fuerte que nunca.
Más fuerte de lo que pensé que podía ser incluso, aunque suene a cliché.
Soy feliz, por momentos, al igual que todo, es siempre por momentos.
Para mí la felicidad plena es utópica, se construye y se siente.
Pero ahora, en este instante, soy feliz.
Sonrió, río y me cago de risa. Soy feliz.